«El médico debe asegurarse de que el paciente comprende la información»
La ourensana publicó un libro sobre las interacciones en las consultas
CÁNDIDA ANDALUZ
OURENSE / LA VOZ
Iria Salgado Fernández (Ourense, 1983) es la autora de 11 principios para mejorar la comunicación sanitario-paciente, un libro en el que recoge las bases que, según su experiencia, pueden mejorar de forma significativa la dinámica en este ámbito. Salgado, que trabajó durante diez años como politóloga antes de dedicarse a la comunicación en salud, desarrolla su labor desde el 2011 generando contenidos para clínicas y sociedades científicas del ámbito de la medicina preventiva, la salud pública y la gestión sanitaria.
El libro está dirigido principalmente a profesionales, aunque, según apunta la autora, muchos lectores le han trasladado que también resulta útil para pacientes, ya que ayuda a comprender cómo se establecen las dinámicas comunicativas en consulta y cómo las actitudes de los propios usuarios pueden condicionar la relación. La obra surge tanto de la observación acumulada como de las demandas expresadas por gerencias hospitalarias, que empiezan a reconocer la necesidad de formar a sus equipos en este campo. Salgado señala que existen estudios, como uno de la Universidad de Navarra, en el que residentes formados en comunicación empática redujeron en un 30 % el síndrome de burnout, un estado de agotamiento físico, mental y emocional causado por el estrés crónico laboral. Añade, además, que hay abundantes datos que muestran que la comunicación centrada en el paciente reduce la ansiedad y la percepción del dolor y mejora la calidad de vida.
Además, contribuye a la sostenibilidad del sistema sanitario. Para Iria Salgado, la comunicación empática tiene impacto no solo en los pacientes, sino también en los profesionales, que en muchas ocasiones se dan cuenta de los fallos del sistema cuando se encuentran al otro lado de la consulta. Recuerda que el envejecimiento, las enfermedades crónicas y un incremento general de la demanda hacen indispensable ofrecer a los pacientes herramientas de autogestión de su salud, así como mejorar la educación sanitaria para evitar saturaciones.
«La profesión sanitaria muchas veces se esconde detrás de los tecnicismos y el lenguaje médico asusta. Siempre hay que buscar la forma de explicarle al paciente lo que le pasa o lo que se va a hacer sin caer en términos no especializados. Es más, hay un alto porcentaje de profesionales que los usuarios perciben como altivos o fríos. Pueden ser excelentes profesionales, pero falla la forma de llegar. Entonces, una vez que se han escuchado con todos los sentidos, analizado el lenguaje verbal y no verbal y hablado claro, el médico debe asegurarse de que el paciente comprende la información», explica.
Los once principios que resume en su libro se despliegan a partir de una idea central: la escucha como punto de partida. Indica que todo acto sanitario comienza con un diálogo entre un paciente que describe unos síntomas y un profesional que debe interpretarlos. «Interrumpir a un paciente demasiado pronto puede quebrar la confianza, un factor clave, ya que la adherencia al tratamiento puede aumentar entre un 62 % y un 64 % cuando esa relación es sólida», explica.
Iria Salgado destaca la necesidad de mejorar esos canales de comunicación para garantizar información fiable y evitar que los pacientes busquen respuestas en fuentes no adecuadas: «Tenemos que habilitar herramientas de contacto y comunicación fiable entre el profesional y el paciente. Para un usuario, tener que esperar, por ejemplo, tres meses con una duda es inviable. En este punto, advierte del riesgo de que se salga de la consulta con incertidumbres y se recurra a redes sociales o sistemas de inteligencia artificial, donde se puede encontrar información muy diversa que no se ajusta a sus particularidades.
La comunicadora explica que existe evidencia de que el 94 % de los pacientes tienen la sensación de que el médico o el profesional sanitario no ha atendido adecuadamente sus necesidades porque no se ha sentido escuchado. «Pero el problema va más allá. De ese 94 %, en torno al 53 % ven cómo sus síntomas se agravan y el 28 % acaban con episodios que requieren atención urgente», afirma la ourensana.
La importancia de ajustar el lenguaje
En el libro, Salgado subraya la evidencia científica sobre el impacto de la comunicación centrada en el paciente: «Este tipo de relación mejora la percepción de validez del profesional y es preferida por los pacientes. En consulta, el miedo puede dificultar la capacidad de procesar información, por lo que es necesario ajustar el lenguaje a cada persona. El modelo sanitario se dirige hacia la toma de decisiones compartidas, en la que el profesional propone las opciones y el paciente elige en función de sus preferencias, valores y creencias, por lo que es fundamental que comprenda adecuadamente qué le sucede y las ventajas e inconvenientes de cada opción terapéutica».
Señala que la comunicación centrada en el paciente exige habilidades profesionales y condiciones adecuadas de gestión sanitaria, como la privacidad en muchas salas de urgencias o la confianza.
Insiste en que la comunicación afecta a todos los niveles del sistema: a cómo se relacionan los profesionales entre sí, a la coordinación entre niveles asistenciales y especialistas, a la educación en salud y a la forma en la que la ciudadanía adopta hábitos preventivos. La obra, publicada por la editorial Designer Pro, está disponible en Amazon y en diversas plataformas digitales.

La Voz de Galicia: https://www.lavozdegalicia.es/noticia/ourense/2026/02/09/medico-debe-asegurarse-paciente-comprende-informacion/0003_202602O9C8991.htm

